Calculadora de zonas de frecuencia cardíaca
Calcula tus cinco zonas de entrenamiento por pulsaciones. Comparamos dos métodos: porcentaje de FC máxima y frecuencia cardíaca de reserva (Karvonen).
Tómatela en reposo total, recién despierto. Si la dejas en blanco, calcularemos solo por % de FC máxima.
% FC máxima es el método más rápido y extendido. Karvonen (FC de reserva) tiene en cuenta tu forma física mediante la FC en reposo, y suele dar zonas algo más personalizadas. Son una guía: las pulsaciones varían con el calor, el cansancio, la cafeína o el estrés. Para una FC máxima exacta, un test de esfuerzo es lo más fiable.
Calculadora de zonas de frecuencia cardíaca: entrena por pulso con precisión
Si entrenas mirando el pulsómetro pero no tienes claro qué significa cada número, esta calculadora de zonas de frecuencia cardíaca te lo traduce. A partir de tu frecuencia cardíaca máxima y, si la tienes, de la de reposo, te da cinco rangos de pulsaciones que te dicen a qué intensidad estás corriendo en cada momento. Así ruedas suave cuando toca rodar suave y aprietas cuando toca apretar, en lugar de hacer todos los entrenamientos al mismo esfuerzo medio.
Aquí tienes qué son las zonas de frecuencia cardíaca, cómo funcionan los dos métodos que usa la calculadora (porcentaje de la frecuencia máxima y Karvonen), cómo averiguar tus pulsaciones máximas y de reposo, y qué tipo de sesión corresponde a cada zona.
Qué son las zonas de frecuencia cardíaca
Las zonas de frecuencia cardíaca son rangos de pulsaciones que agrupan la intensidad del ejercicio en niveles fáciles de entender. Cada zona corresponde a un porcentaje de tu capacidad máxima y produce adaptaciones distintas: correr en zonas bajas mejora la base aeróbica, y entrenar en zonas altas desarrolla la potencia y la tolerancia al esfuerzo intenso. Repartir la semana entre zonas te permite trabajar cada sistema a propósito.
La calculadora usa el modelo de cinco zonas, que es el más extendido:
| Zona | % de la FC máxima | Sensación | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Z1 Recuperación | 50-60% | Muy suave | Calentamiento, vuelta a la calma y recuperación activa |
| Z2 Aeróbico ligero | 60-70% | Puedes conversar | Base aeróbica, la mayor parte del volumen |
| Z3 Aeróbico | 70-80% | Moderado, cuesta hablar | Eficiencia cardiovascular, ritmo tempo |
| Z4 Umbral | 80-90% | Duro pero sostenible | Umbral de lactato y ritmo de competición |
| Z5 Máximo | 90-100% | Muy intenso | Series cortas y potencia aeróbica máxima |
La ventaja de entrenar con zonas de frecuencia cardíaca es que el pulso refleja el esfuerzo interno. El ritmo por kilómetro se dispara en una cuesta o con calor; las pulsaciones te dicen cuánto te está costando de verdad. Por eso una calculadora de zonas de frecuencia cardíaca es útil: convierte tu fisiología en cifras concretas que puedes seguir en el reloj.

Los dos métodos: porcentaje de la FC máxima y Karvonen
La calculadora te da tus zonas de frecuencia cardíaca con dos métodos a la vez. Conviene entender en qué se diferencian, porque dan números algo distintos.
Porcentaje de la frecuencia cardíaca máxima
Es el método más rápido y más usado. Toma tu frecuencia máxima y aplica un porcentaje directo a cada zona. Por ejemplo, con una máxima de 190 pulsaciones, la zona 2 (60-70%) va de 114 a 133. Es sencillo y suficiente para la mayoría de corredores, pero no tiene en cuenta tu nivel de forma, solo tu techo.
Método Karvonen o de reserva cardíaca
El método de Karvonen sí tiene en cuenta tu forma física. Parte de la reserva cardíaca, que es la diferencia entre la frecuencia máxima y la de reposo, aplica el porcentaje a esa reserva y después suma el pulso en reposo:
pulsaciones de la zona = FC reposo + (FC máxima − FC reposo) × porcentaje
Con una máxima de 190 y un reposo de 50, la zona 2 iría de 134 a 148 pulsaciones, bastante por encima del otro método. Como la frecuencia en reposo baja a medida que mejoras, Karvonen ajusta tus zonas de frecuencia cardíaca a tu estado actual.
¿Cuál usar? Si empiezas y solo quieres una guía rápida, el porcentaje de la máxima basta. Si tienes un dato fiable de pulso en reposo, Karvonen da rangos más personalizados, sobre todo en las zonas intermedias, que es donde más se separan los dos métodos. Por eso la calculadora te los muestra uno al lado del otro.
Cómo saber tu frecuencia cardíaca máxima
Todo el cálculo depende de un dato: tu frecuencia cardíaca máxima, el pulso más alto que alcanza tu corazón en un esfuerzo a tope. Hay dos formas de obtenerla.
La más precisa es medirla. Si te has hecho una prueba de esfuerzo en un laboratorio o un centro de medicina deportiva, ya tienes tu máxima real, y es la cifra que debes introducir. También se puede estimar con un test de campo muy exigente, aunque no es recomendable sin una buena base y, si tienes cualquier duda de salud, sin el visto bueno de un médico.
La más cómoda es estimarla por la edad. La calculadora ofrece tres fórmulas:
- Tanaka, 208 − 0,7 × edad. Salió de un metaanálisis de 351 estudios con 18.712 personas y se validó después en laboratorio con 514 adultos sanos. Los autores observaron que la fórmula clásica infravalora la máxima en personas mayores (Tanaka y colaboradores, 2001). Es la opción por defecto.
- Fox, 220 − edad. Es la más conocida y la más sencilla, pero según el trabajo de Tanaka infravalora la frecuencia máxima en las personas mayores.
- Gulati, 206 − 0,88 × edad. Procede de un estudio con 5.437 mujeres, que concluyó que la fórmula clásica sobrestima la frecuencia máxima en ellas (Gulati y colaboradores, 2010).
Cualquier fórmula por edad es una estimación. Entre personas de la misma edad hay diferencias de diez o quince pulsaciones que son perfectamente normales. Si tus zonas de frecuencia cardíaca no encajan con tu sensación de esfuerzo, probablemente tu máxima real no coincide con la fórmula. Tienes más detalle en la guía de la frecuencia cardíaca máxima.

Cómo medir tu frecuencia cardíaca en reposo
Para el método Karvonen necesitas también tu frecuencia en reposo. Mídela nada más despertarte, antes de levantarte y antes del café, tumbado y tranquilo. Cuenta las pulsaciones durante un minuto entero o usa el pulsómetro, y repite varios días para quedarte con un valor representativo.
El pulso en reposo también te dice cómo vas de forma. Los corredores entrenados suelen tenerlo bajo, y a medida que mejoras verás que baja, lo que a su vez afina tus zonas de frecuencia cardíaca con Karvonen. Lo explico en la guía de la frecuencia cardíaca en reposo. Si dejas este campo en blanco, la calculadora te dará solo las zonas de frecuencia cardíaca por porcentaje de la máxima, que funcionan bien por sí solas.

Cómo entrenar con tus zonas de frecuencia cardíaca
Con tus cinco zonas de frecuencia cardíaca calculadas, se trata de asignar cada tipo de sesión a la zona que le corresponde.
Zona 1: recuperación
Sirve para calentar antes de una sesión dura, para la vuelta a la calma y para los días de recuperación activa. Tiene que parecerte casi demasiado fácil.
Zona 2: aeróbico ligero
Aquí debería ir la mayor parte de tu volumen semanal. Es el rodaje en el que puedes conversar y el que construye tu base aeróbica. Muchos corredores populares ruedan demasiado rápido los días suaves, y entrenar por pulso en zona 2 te obliga a bajar el ritmo. Tienes cómo hacerlo en la guía para entrenar en zona 2.
Zona 3: aeróbico
Es un ritmo controlado o tempo. Mejora la eficiencia cardiovascular, pero conviene no abusar de ella: cansa bastante sin ser tan productiva como el trabajo de umbral.
Zona 4: umbral
Aquí trabajas el umbral de lactato y el ritmo de competición, con tempos largos y series de umbral. Es un esfuerzo duro pero sostenible. Lo desarrollo en la guía del entrenamiento de umbral.
Zona 5: máximo
Se reserva para series cortas e intensas que desarrollan tu potencia aeróbica máxima, el VO2max, que puedes estimar con la calculadora de VO2max. Son repeticiones exigentes de pocos minutos con recuperación entre ellas.
Cómo repartir la semana
Lo habitual es dejar la mayor parte del entrenamiento en las zonas 1 y 2, con dosis medidas de las zonas 4 y 5 y poco tiempo en la 3. En un estudio con corredores subélite, el grupo que hacía cerca del 80% del tiempo a intensidad baja mejoró más en un cross de 10,4 km tras cinco meses que el que hacía más trabajo a intensidad media, con la misma proporción de alta intensidad (Esteve-Lanao y colaboradores, 2007).
Errores habituales al entrenar por zonas de frecuencia cardíaca
Entrenar por pulso funciona, pero tiene trampas que conviene conocer.
- Tomar los números como sagrados. La frecuencia cardíaca cambia con el calor, la deshidratación, la fatiga acumulada, la cafeína, el estrés y una mala noche. Algunos días irás más alto para el mismo esfuerzo, y es normal.
- Ignorar la deriva cardíaca. En las tiradas largas el pulso sube poco a poco aunque mantengas el ritmo, por el calor y el cansancio. No te obsesiones con clavar la zona en el minuto 90. Tienes más sobre el calor en la guía de correr con calor y frío.
- Fiarte de una máxima estimada que no es la tuya. Si las fórmulas te dan zonas de frecuencia cardíaca que no encajan con lo que sientes, todas estarán desplazadas. Una máxima medida siempre es mejor que una estimada.
- Usar el pulso en series muy cortas. Al empezar una serie intensa el corazón tarda en llegar a la zona objetivo, así que en repeticiones cortas el pulso va por detrás del esfuerzo real. En esos casos guíate por el ritmo o por las sensaciones.
Si te cuesta mantener el pulso bajo en los rodajes, tienes ideas en la guía para bajar la frecuencia cardíaca corriendo.

Pulso, ritmo y potencia: cómo combinarlos
La frecuencia cardíaca no es la única forma de medir la intensidad, y funciona mejor combinada con otras:
- El ritmo por kilómetro es directo y no tiene retraso, ideal para series y carreras, aunque engaña en cuestas y con calor. Puedes calcularlo con la calculadora de ritmo y pasarlo a km/h o min/milla con el conversor de ritmo.
- La potencia responde al instante y no deriva, pero necesita un reloj o un sensor compatible.
- El esfuerzo percibido es la referencia que siempre llevas encima.
Lo más práctico es cruzar señales: usa las zonas de frecuencia cardíaca para controlar los rodajes suaves, el ritmo para las series y las sensaciones como árbitro final. Para fijar los ritmos de cada sesión tienes la calculadora de ritmos de entrenamiento, y para marcarte objetivos de carrera realistas, el predictor de marcas.
Preguntas frecuentes
¿Es fiable una calculadora de zonas de frecuencia cardíaca?
Sí, siempre que partas de una buena frecuencia máxima. Si introduces una máxima medida en una prueba de esfuerzo, tus zonas de frecuencia cardíaca serán muy precisas. Si la estimas por la edad, siguen siendo una guía útil, aunque conviene ajustarlas si no encajan con tu sensación de esfuerzo.
¿Uso el porcentaje de la máxima o el método Karvonen?
Depende de tus datos. Si solo conoces tu máxima, usa el porcentaje. Si además tienes un dato fiable de pulso en reposo, Karvonen tiene en cuenta tu forma física y da zonas más personalizadas, sobre todo en las intermedias.
¿Qué fórmula de frecuencia máxima por edad es mejor?
Para la población general, la de Tanaka (208 − 0,7 × edad) es la más precisa y la opción por defecto. La de Fox (220 − edad) es más sencilla pero menos exacta. La de Gulati (206 − 0,88 × edad) se obtuvo en mujeres y suele ajustarse mejor a ellas.
¿Cómo mido bien mi frecuencia cardíaca en reposo?
Nada más despertarte, antes de levantarte y sin cafeína, tumbado y tranquilo. Cuenta un minuto entero o usa el pulsómetro, y repite varios días para obtener un valor representativo.
¿Por qué cambia mi pulso con el mismo esfuerzo?
Porque la frecuencia cardíaca responde al calor, la deshidratación, la fatiga, la cafeína, el estrés y el sueño. Además, en las tiradas largas aparece la deriva cardíaca. Por eso conviene combinar el pulso con las sensaciones.
¿Cuántas zonas de frecuencia cardíaca debo usar?
El modelo de cinco zonas que usa esta calculadora es el estándar más extendido y funciona bien para la mayoría de corredores. Lo importante es el reparto: la mayor parte del volumen en las zonas bajas, dosis medidas de las altas y poco tiempo en la intermedia.
¿Quieres saber tus zonas de frecuencia cardíaca? Vuelve a la calculadora del principio de la página, introduce tu frecuencia máxima y, si la tienes, la de reposo.